Personalismo y Psicoterapia
Actividades
¿Es posible una psicología integral?
Las propuestas de Viktor Frankl y Ken Wilber
Maribel Rodríguez Fernández, Médico Psiquiatra.
22 de Octubre del 2003. Inauguración de curso en el Grupo de Estudios Personalistas
   
  En busca de la persona con rostro humano
  "En su intento de resultar científica, la Psicología está perdiendo de vista a la misma persona humana –varón o mujer– por reducirla a fenómenos parciales. Se olvida así a la persona integral y total, a la persona con rostro humano, que hoy debemos estudiar", dijo María Isabel Rodríguez Fernández, psiquiatra y miembro de la Asociación Española de Logoterapia, en la inauguración del curso 2003-2004 del Grupo de Estudios Personalistas, celebrada hoy en el Centro Universitario Villanueva, y que este año estudiará la relación hombre y mujer.
   
  "Cuando, por ejemplo, se reduce el amor sólo a los fenómenos biológicos y se estudia exclusivamente a partir de la Biología –añadió la doctora Rodríguez Fernández–, no se tiene en cuenta la psicología completa de la persona y se muestra desconfianza hacia el ser humano; y hoy, más que nunca, debemos contemplar a la persona entera". Citando a los máximos exponentes de la Psicología integral, Ken Wilber y Víctor Frankl, narró el conocido cuento de Los ciegos y el elefante, en el que cada ciego toca una parte del animal; y uno dice que el elefante es un marfil duro; otro, que un cilindro blando, etc.; y cada uno se cree que tiene razón, porque ninguno escucha al otro ni piensa que le puede aportar más datos.
   
  A juicio de la ponente, los dos psiquiatras citados integran todas las dimensiones de la persona –lo somático, lo psíquico y lo espiritual–, porque todas están conectadas en la vida real de la persona. "Es importante entender –subrayó– que la Psicología no debe medir por separado conductas, emociones, impulsos o motivaciones, sino ver que todo funciona a la vez, dentro de una unidad personal". Tal y como exponen Wilber y Frankl, la persona con rostro humano aparece realmente cuando se tienen en cuenta todos los factores integrados en el individuo, pero no en los rasgos parciales que, a veces, estudian las distintas corrientes actuales de Psicología; por ejemplo: los instintos, un aspecto existencial o estados alterados de conciencia. De ahí que Frankl las califique de subhumanismos y Wilber de visión unidimensional.
   
 

Tras exponer algunas ideas de los autores citados, la doctora María Isabel Rodríguez insistió en que hoy día debemos entender a la persona globalmente, no sólo en una dimensión, y apuntó hacia una psicología integral para comprender realmente la autenticidad de la persona, una tarea a la que también están llamados antropólogos y filósofos humanistas. De este modo, las relaciones entre hombre y mujer serán algo más que mera biología.