La filosofía moderna, con Descartes como iniciador paradigmático, con el Renacimiento como premisa,
y con Kant como formalizador, se caracteriza por haber impreso en la filosofía occidental el giro antropológico
que convierte al hombre en el centro de la reflexión filosófica. Ese giro ha planteado problemas significativos
pero también ha sido antropológicamente fecundo. La conciencia, la subjetividad, el yo, la libertad, atisbos de
intersubjetividad, son algunos de los conceptos claves que han conformado la plataforma intelectual sobre la
que caminamos. Pero, en cualquier caso, este planteamiento no fue capaz de alcanzar a la persona. Se indagó
lo común, lo general, lo propio de todo ser humano, pero no se descubrió lo irreductible e individual, lo estrictamente
personal, lo que hace que cada persona no sea un qué sino un quién.
Solo en el siglo XX, el movimiento filosófico incoado por Kieerkegaard, desarrollado por fenomenólogos
y existencialistas y consumado por el personalismo ha sido capaz de descubrir lo irreductible y propio del
ser personal que le constituye en un yo que, si bien mantiene una comunidad de naturaleza con los demás hombres, lo diferencia de ellos de un modo igualmente profundo.
El presente Congreso se propone investigar las implicaciones del giro personalista de la filosofía del
siglo XX, cuya trascendencia todavía sólo se barrunta. Genealogía histórica del problema: ¿quién lo advirtió y
cómo?; consecuencias antropológicas, éticas y metafísicas: ¿qué añade el concepto de persona sobre el de hombre? ¿Es posible tematizar lo irreductible? ¿Cuáles son las consecuencias metafísicas?; repercusiones en los
diversos ámbitos del saber: psicología, bioética, educación, estética, derecho, economía, etc.
El pago se debe realizar por transferencia bancaria a nombre de la Asociación Española de Personalismo,
especificando “Inscripción en las V Jornadas de la AEP”, al siguiente nº de cuenta de CajaMadrid:
2038-2210-56-6000317085.
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por correo electrónico.